Sentada en las piedras al pie de la arboleda, miraba las
nubes mientras un viento amable apagaba mi miedo.
Un grito en silencio sangraba en mi garganta con la angustia
de lo incierto. Las manos me sudaban mientras lo veía llegar y mis dedos
jugando entre ellos se perdían en la intriga como las olas mueren en la orilla.
Sus ojos verdes aguamarina como el fondo del océano mi
miraron y sentí paz. Un verano sin vernos y solo con la escritura de unas tímidas
cartas me enfrentaba a la realidad del momento.
— Hola —
Dijo él
— Hola —
Respondí yo.
Toda una conversación surgió en silencio en ese instante, me
cogió de la mano y con un suspiro restablecí de nuevo todo mi universo.

Ains cuando te pones romántica 😍😍😍😍😍. Me fascina
ResponderEliminarMe encanta
ResponderEliminarHola Ruth, lo primero muchas gracias por tener el detalle de leer mi primera entrada del blog, lo segundo.... Que bonito lo que has escrito, cuanto sentimiento, me encanta. Un beso!!
ResponderEliminarMe encanta sentir tanto amor fluyendo de tus palabras.
ResponderEliminarMe encanta ,me ayuda a recordar momentos vividos,gracias
ResponderEliminar