El otro día un colega del trabajo, recién llegado de España y que aún no sabe alemán, fue al baño de la empresa y se quedó encerrado, el pestillo de la puerta se rompió desde dentro.
Cada vez que alguien intentaba entrar para hacer sus necesidades, él pedía ayuda en inglés, pero la gente pasaba de todo y se iban a otro baño. Sí hombre si... Antonio "El Caguetas".
No me puedo quejar, no, no insistáis, no me puedo quejar. Soy Antonio el hijo de Francisco "El Pancilla” y Maribel "La Manchada” vecino del "Tío Filete” y su mujer " La Camiona"., dueños de la carnicería del pueblo.
Yo simplemente soy Antonio, el niño que se fue a estudiar de erasmus por el extranjero, el orgullo de una familia obrera española. -Antonio, el hijo de "El Pancilla" que fíjate tú lo han llamado para trabajar en Alemania-.
Ni una palabra de alemán sabía, pero me defiendo muy bien en inglés, el idioma internacional, el alemán ya lo iré pillando, se me dan bien los idiomas y no veía que fuese un gran impedimento. Relacionarme con los alemanes ya me latía de otra manera, esa fama de individualistas, fríos y exageradamente racionales distaba mucho del carácter andaluz de Cádiz, pero bueno ahí iba yo muy digno y convencido de poder torear ese Miura.
Soy técnico informático o si lo quieres decir más fino, desarrollador de software, y tengo 24 años, no está mal, nada mal, tengo un futuro excelente. Aquí soy Anthony, un chico prometedor y sofisticado con ese porte andaluz que solo nosotros sabemos llevar.
Fatídica mañana esa en mi segunda semana de trabajo, todo fluía de forma armónica y el idioma no suponía ese gran problema, aunque mi jefe me insistía en las clases de alemán. Todo controlado hasta que...
Sería ese maldito café alemán amargo o la falta de costumbre de desayunar como si de una merienda se tratara, curiosa costumbre que tenían por estos lares. Sentí un apretón y me entró un sudor frio de los de ... ui no, esto no es una falsa alarma.
Bueno mantengamos la calma, me dirigí al baño de la oficina. Ésta funcionaba con varios trabajadores Freelance lo que hacía que no hubiera aglomeraciones entre los pasillos, cosa que lamentaría, vaya que lo lamentaría.
Una vez dentro del baño y habiendo realizado el cometido que me llevó ahí, comenzó mi calvario y una sucesión de infortunios. No había suficiente papel, no funcionaba la cisterna y para más inri se rompió el cerrojo del baño desde dentro.
Help me! y no sé qué más pude decir después de media mañana ahí encerrado. Los intentos de personas por entrar me esperanzaban y me hacían pedir ayuda ya perdiendo poco a poco la dignidad y entrando en desesperación profunda. ¿Sería posible que nadie se diera por enterado? y ahí estaba yo... Antonio el niño de "El Pancilla" y "La Manchada" pretendiendo llegar a la tierra prometida y sentirse como en casa, huyendo de la España de los motes, llega a Alemania y la "caga".
Cada vez que alguien intentaba entrar para hacer sus necesidades, él pedía ayuda en inglés, pero la gente pasaba de todo y se iban a otro baño. Sí hombre si... Antonio "El Caguetas".
No me puedo quejar, no, no insistáis, no me puedo quejar. Soy Antonio el hijo de Francisco "El Pancilla” y Maribel "La Manchada” vecino del "Tío Filete” y su mujer " La Camiona"., dueños de la carnicería del pueblo.
Yo simplemente soy Antonio, el niño que se fue a estudiar de erasmus por el extranjero, el orgullo de una familia obrera española. -Antonio, el hijo de "El Pancilla" que fíjate tú lo han llamado para trabajar en Alemania-.
Ni una palabra de alemán sabía, pero me defiendo muy bien en inglés, el idioma internacional, el alemán ya lo iré pillando, se me dan bien los idiomas y no veía que fuese un gran impedimento. Relacionarme con los alemanes ya me latía de otra manera, esa fama de individualistas, fríos y exageradamente racionales distaba mucho del carácter andaluz de Cádiz, pero bueno ahí iba yo muy digno y convencido de poder torear ese Miura.
Soy técnico informático o si lo quieres decir más fino, desarrollador de software, y tengo 24 años, no está mal, nada mal, tengo un futuro excelente. Aquí soy Anthony, un chico prometedor y sofisticado con ese porte andaluz que solo nosotros sabemos llevar.
Fatídica mañana esa en mi segunda semana de trabajo, todo fluía de forma armónica y el idioma no suponía ese gran problema, aunque mi jefe me insistía en las clases de alemán. Todo controlado hasta que...
Sería ese maldito café alemán amargo o la falta de costumbre de desayunar como si de una merienda se tratara, curiosa costumbre que tenían por estos lares. Sentí un apretón y me entró un sudor frio de los de ... ui no, esto no es una falsa alarma.
Bueno mantengamos la calma, me dirigí al baño de la oficina. Ésta funcionaba con varios trabajadores Freelance lo que hacía que no hubiera aglomeraciones entre los pasillos, cosa que lamentaría, vaya que lo lamentaría.
Una vez dentro del baño y habiendo realizado el cometido que me llevó ahí, comenzó mi calvario y una sucesión de infortunios. No había suficiente papel, no funcionaba la cisterna y para más inri se rompió el cerrojo del baño desde dentro.
Help me! y no sé qué más pude decir después de media mañana ahí encerrado. Los intentos de personas por entrar me esperanzaban y me hacían pedir ayuda ya perdiendo poco a poco la dignidad y entrando en desesperación profunda. ¿Sería posible que nadie se diera por enterado? y ahí estaba yo... Antonio el niño de "El Pancilla" y "La Manchada" pretendiendo llegar a la tierra prometida y sentirse como en casa, huyendo de la España de los motes, llega a Alemania y la "caga".

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