viernes, 1 de mayo de 2020

Entendiendo lo que tiendo

Te miraba mientras brotabas, danzabas al son de baladas, me calabas y mis instintos aguabas mientras señalabas las trabas, mientras yo en medio de candores y sudores, asumía con horrores mis errores, veía como me señalabas sus colores. Me sentí rastrero por mi imagen de cirquero de buen agüero, arriero y desembocadero de tus encantos frente al tendedero. Asumí que deseabas un momento dulzón y con cara de bobalicón me acerqué a tu lado y tus ojos almendrados me dijeron. Eres mi amado y más lo serás si tiendes la ropa que está a tu lado.



3 comentarios:

  1. Textos exigentes llenos de miedo, confusión, anhelos, esperanzas, zozobras, ternura, y cierta picardía si no ironía. Osea, textos que rezuman humanidad, cualidad que se agradece y disfruta especialmente en estos momentos inéditos. Gracias, Ruth, por compartir con tanta sensibilidad y buen hacer tus dones ;-*

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  2. Es genial que siempre consigas de mi una sonrisa, te lo agradezco de corazón.

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