No los veo, pero siento a niños jugando, siento prados
verdes y el rumor de las hojas al son del viento. Siento como dos ancianos
están conversando en un banco mientras alimentan a las palomas, siento que hay
unos amantes tumbados en el césped, haciéndose arrumacos en nombre del amor
verdadero.
Me siento cansado y dejo de imaginar simplemente porque dejo
de creer y dejo de creer porque he perdido la fe. Me hallo solo en la oscura celda con la única
compañía de un hueco en la pared y ya no siento.

Que bonito Anabel
ResponderEliminarPrecioso
ResponderEliminar